¡NO QUEME LA FELICIDAD, CERO QUEMADOS EN NAVIDAD!

Llega diciembre, un mes que para muchos colombianos es sinónimo de fiesta y alegría, pero en muchas ocasiones también de tragedia.

Para la Unidad de Quemados del Hospital Simón Bolívar en Bogotá es una época de angustia, sobre todo de angustia.

“Todos los meses hay quemados, nosotros estamos teniendo más o menos entre 1000 y 1200 pacientes atendidos por cualquier agente: liquido hirviendo, la electricidad, las sustancias químicas, la pólvora, básicamente esos son los que más producen daño. Vamos a cumplir 32 años de estar trabajando y funcionando en esta unidad y ya vamos en 1000-1200 pacientes al año

Llega diciembre, un mes que para muchos colombianos es sinónimo de fiesta y alegría, pero en muchas ocasiones también de tragedia.  Para la Unidad de Quemados del Hospital Simón Bolívar en Bogotá es una época de angustia, sobre todo de angustia.

“Es angustioso porque se nos incrementa el trabajo, quisiéramos que transcurriera con cero quemaduras no solo de pólvora sino con ningún otro elemento.” afirma Rafael Jiménez, el jefe médico de la unidad.

Entre la diversidad de un mercado informal con todo tipo de polvorines y una cultura fuertemente arraigada a su uso, las numerosas campañas de prevención parecen ser tan vanas como las estrictas prohibiciones que buscan demostrar sus riesgos. La última estimación que realizó el Instituto Nacional de Salud entre diciembre 2014 y enero 17 de 2015 reportó un total de 403 menores de edad lesionados tan solo con pólvora a nivel nacional.  En el fin de año del 2013 había sido de 450.

Es por eso que el hospital se ha encomendado en hacer un nuevo llamado con la campaña “No quemes tu felicidad”, con la que se apunta a que en esta Navidad haya cero quemados por pólvora. Sin embargo, no es el único agente que genera quemaduras ni es diciembre el único mes donde se presentan pacientes por este tipo de causas, según lo explica el doctor Jiménez.

Tan solo en este hospital, el tratamiento de un paciente con  quemaduras graves le puede costar cerca de 50 millones y elevarse hasta más de 100 según distintas condiciones como el grado de afectación y la zona del cuerpo, además de  los tratamientos de cuidados intensivos  que deben ser recurrentes.

Y si muchos niños escriben cartas al niño Dios o a papá Noel pidiendo regalos, el personal de salud de los hospitales del país piden una sola cosa: cero quemados. “La idea es que disminuyamos no solamente la pólvora sino muchos agentes que producen quemaduras, que las campañas sean de prevención en todo tipo de agente  las produzca” concluye el doctor Jiménez.

Fuente www.cmi.com.co